|
Memorias en Tránsito.
(A propósito de la exposición <sunset_away>
de Viviana Bravo y Betty Rohe,
Galería Balmaceda 1215 - diciembre 2004)
En la presentación de su proyecto <sunset_away>
para galería Balmaceda 1215, Viviana Bravo
encabeza el texto con una frase de León Bautista Alberti
que dice: es la ciudad el lugar en que uno aprende a ser
ciudadano .
A partir de esta cita es posible recorrer el
trabajo desarrollado por Bravo en los últimos años,
particularmente aquél fruto de su residencia en Alemania
como estudiante de la Academia de Düsseldorf siguiendo
la especialización en Integración entre
arquitectura y artes visuales, y posteriormente el postítulo
en Concepción experimental de espacios en
la ciudad de Offenbach.
Ya desde su intervención en la exposición
Pintura de alto tráfico en 1998 (1),
vemos insinuadas algunas problemáticas que Bravo irá
desplazando progresivamente desde el espacio cerrado de la
galería -como extensión genérica del
lugar normado tradicionalmente para la exhibición de
arte- hacia el arte en el espacio público, o como algunos
llamarían, arte en el Real Public Space .
De esta manera, uno de los componentes fundamentales
del trabajo de Bravo es el espacio en el que la obra se desarrolla,
así como la interacción con el público,
el visitante a la muestra.
Esta interacción juega, por un lado, con
lo cotidiano del transitar urbano, pero también con
una cierta provocación hacia el espectador,
quien se encuentra con un trabajo que ya no simplemente se
exhibe sino que se usa –por opción
o por imposición-: desde el piso de la galería
cubierto con azulejos serigrafiados imposibles de no pisar
el día de la inauguración (1998), hasta un par
de bicicletas a disposición del visitante para dar
una vuelta por el Parque de los Reyes (2004).
Si en Kartographien –intervención
presentada en la Feria Internacional de la Luz Luminale
2004- el transeúnte de la ciudad se encontraba
con una obra relámpago, cuya circulación generaba
la escritura lumínica de un texto utilizando las calles
como líneas caligráficas (2),
la tensión entre lo público y lo privado adquiere
una connotación que supera lo meramente urbano en el
proyecto <photo sensible/beautiful place>.
En este trabajo, es al cuerpo público
de las prostitutas inmigrantes de origen latinoamericano
en la ciudad de Frankfurt al que se ofrece un espacio de intimidad,
de privacidad y descanso, en un gesto que apela a lo que Bravo
denomina “la estética de la migración
entre las individuos y los espacios en transición”.
Este espacio (un departamento ubicado en el barrio de la Estación
Central, que fue renovado y decorado por las propias prostitutas)
es calificado por la artista como “semi privado”, y queda
oculto a la mirada que, en el contexto de la transacción
sexual del burdel, se intenta capturar en el tráfico
de seducción con el cliente.
Para <sunset_away>, trabajo
realizado en conjunto con la artista alemana Betty Rothe,
Bravo escenifica nuevamente la relación entre la ciudad
como imagen y la ciudad como experiencia individual, apelando
además a la memoria histórica asociada a los
lugares en que la obra se desarrolla, ubicados en una zona
definida por la artista como “el margen periférico
más céntrico de la ciudad”.
La obra se articula en base a dos elementos:
al interior de la galería –emplazada en el edificio
que albergaba las oficinas de la antigua Estación Mapocho,
estación terminal del ramal ferroviario que conectaba
la ciudad de Santiago con Valparaíso – se proyecta
un video que recoge imágenes del atardecer en dos ciudades
alemanas –lugar desde el cual se origina la obra-. Junto a
la proyección, un par de bicicletas pintadas de color
amarillo esperan ser utilizadas por los visitantes a la muestra.
El espacio de la galería se constituye
así como punto de partida y regreso de un posible recorrido
por el antiguo vertedero que rodeaba el edificio de la Estación
Mapocho, ahora Parque de los Reyes. La obra nos habla de tránsitos,
movilidades, recorridos, percepciones y memorias, a través
del proponer un recorrido en bicicleta por la ciudad a la
hora del ocaso. Sunset away: el crepúsculo
en la distancia, la evanescencia del momento, la evanescencia
de la memoria, la evanescencia de la historia del lugar, la
evanescencia del propio lugar -ausencia/presencia-.
Los espacios urbanos se transforman, dando paso
a la nostalgia por el lugar que ya no es, y modificando no
sólo nuestra actual percepción del lugar, sino
también nuestro posible recuerdo y la socialización
de éste, conllevando todo ello, en definitiva, la destrucción
de la memoria histórica colectiva (3).
No es casual, a mi juicio, que el texto de la artista que
acompaña a la muestra describa el recorrido posible
en bicicleta como una suma de pasados : “usted podrá
transitar desde la antigua estación de trenes, sobre
el antiguo basural informal de Santiago poniente, en paralela
a la antigua cárcel pública, hacia la ex perrera
municipal…”
Así, el desplazamiento al que la obra
alude no es sino el movimiento de la propia memoria en su
descalce, en este caso, la propia memoria en tránsito
de la autora. De esta manera, la obra puede ser leída
como la ilusión de la artista –compartida por/con el
público-: ilusión del estar acá
para Bravo (tránsito en bicicleta por el parque desplazado
hacia la acción real ejecutada por el público)-
y el estar allá para el observador -imágenes
de un atardecer en Alemania-.
En un sentido autobiográfico, podríamos
entender <sunset_away> como un ejercicio
de la nostalgia, que se manifiesta en la tensión entre
dos lugares: el extraño, presente, que se habita y
que pronto se dejará (Alemania), y el propio, que se
extraña, y al que pronto se retornará.
“La melancólica y pasiva espera por el
otro” (otro/persona u otro/lugar) es enfatizada por el texto
de Betty Rothe que se proyecta en el video, el que da cuenta
de dos miradas que –a través de la distancia- esperan
finalmente (re)encontrarse. El lugar/otro es siempre una ilusión,
un recuerdo nostálgico, una imagen descalzada. Las
obras de Bravo, ya desde 1998 nos hablan de la construcción
y reconstrucción de la memoria, de la experiencia,
la “recreación de lo efímero”: la rearticulación
de los azulejos quebrados rememorando su disposición
original en el piso de la galería; la “estética
latinoamericana” utilizada por las prostitutas para decorar
el departamento; el paseo en bicicleta por la ciudad.
De esta manera <sunset_away> podría
ser leída como una obra de ida y regreso
(4), en la cual el elemento que vehicula esta posibilidad
es la nostalgia, la necesidad de llegar a un lugar otro desde
el lugar actual: si al momento de la exposición Viviana
Bravo nos enviaba sus imágenes del atardecer alemán,
instándonos a contrastarlas con la experiencia real
del recorrido en bicicleta al atardecer de la ciudad de Santiago,
en unos meses más –a su regreso a Santiago, después
de 5 años viviendo en Alemania- será ella misma
quien contraste la experiencia real de recorrer la ciudad
de Santiago al atardecer con los recuerdos nostálgicos
de todos aquellos atardeceres alemanes.
Soledad Novoa Donoso
Febrero 2005
Notas:
1) Pintura de alto tráfico corresponde
a la exposición inaugural de Galería Metropolitana,
en la que participaron Viviana Bravo, Juan Francisco Gárate
y Lorena Arenas (junio – julio 1998). La intervención
realizada por Bravo se tituló Artificios de la
imagen.
2) “ una Rischka (pequeño automóvil
a pedales) viaja a través de la ciudad en el momento
del ocaso. En su transcurso ilumina con su fuente de luz,
las calles y las personas, que como visitantes / observadores
temporales perciben parte de la obra movil”.
3) En una reciente conferencia en el Goethe Institut
de Santiago, Roger Buergel, curador de Documenta 12, comentaba
sobre la imposibilidad de relatar historias (experiencias
personales) frente a ciertos lugares, edificios, etc. que
han desaparecido de la ciudad.
4) En alemán, la palabra para pasaje
de ida y vuelta – Rückfahrkarte – alude al regreso (rückfahren):
para regresar hay que haber partido.
|